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The MOO Crew
  • De The MOO Crew
  • 09 may 2013

Lo sencillo siempre es más eficaz. Con esta idea en mente hemos elaborado una guía para redactar un plan de empresa que sea totalmente claro para tus posibles inversores.

Incluso si no necesitas inversión, redactar un plan de empresa suele ser una buena idea para asegurarte de que no te desvías del camino. Cuando tienes que tomar cientos de decisiones a la vez o decidir qué camino seguir entre la multitud que se presenta ante ti y ni siquiera te acuerdas de cuales eran tus objetivos, un plan de empresa es lo que te va a ayudar a centrarte de nuevo.

Si necesitas financiamiento, tus posibles inversores van a querer saber donde están depositando su dinero, y estar seguros de que el proyecto no es una causa perdida. Un plan de empresa es tu oportunidad de demostrar que tu idea es digna de su tiempo… ¡y de su dinero!

Normalmente, un plan de empresa consta de 6 secciones que cubren todos los aspectos de tu empresa:

Lista de Verificación para tu Plan de Empresa:

  • - Resumen Ejecutivo
  • - Tu Visión
  • - Mercado y marketing
  • - Operaciones
  • - Personal
  • - Contabilidad
  • Resumen Ejecutivo

    Esta sección es la primera que los inversores van a leer, y en muchos casos la única que lean antes de tomar una decisión, así que te recomendamos que sea escueta (no más de dos caras) y que ofrezca un buen resumen de tu negocio.

    Es importante incluir una introducción clara y sencilla. Puedes empezar resumiendo tu propuesta en una sola frase.

    Habla sobre los problemas de mercado que esperas resolver, así como de los gustos y necesidades de los clientes que pretendes satisfacer. En esta parte, es conveniente que explores a fondo estos problemas o necesidades, y que expliques el motivo por el que abriste tu empresa y cuánto tiempo lleva en marcha.

    Incluye las metas clave que esperas alcanzar, y explica dónde crees que estará tu empresa dentro de un año. Esta es la oportunidad perfecta para ofrecer tu previsión de los ingresos, beneficios y pérdidas de la empresa.

    Recuerda que todos los datos están en el plan, pero esta es tu sinopsis, algo parecido a los resúmenes que se pueden encontrar en la contraportada de un libro. Escueto, conciso, e inolvidable. Te resultará más fácil redactarlo si lo dejas para el final, cuando tengas toda la información de tu plan de empresa ante ti.

    Consejo: ¿no sabes cómo resumir tu propuesta en una sola frase impactante? Echa un vistazo a este artículo y descubre todas las claves.

    Tu Visión

    Esta es tu oportunidad para presentar tu negocio al detalle: de dónde viene, en qué punto se encuentra, y lo más importante, hacia dónde se dirige.

    Explica el propósito detrás de tu idea: ¿A quién está dirigida? ¿Qué problema solventa? Describe por qué es única en cuanto a posibilidades de venta, y por qué tus clientes potenciales querrían gastar su dinero en ella. Haz un listado con 5 características clave que diferencian a tu idea del resto o las cosas por las que destaca entre la competencia.

    Si es posible, ofrece datos sobre cualquier derecho de propiedad intelectual, patente, o copyright que poseas (o que estés en proceso de conseguir), o sobre cómo tienes pensado proteger tu idea.

    Incluye el estado actual en el que te encuentras, si estás listo para salir al mercado o cuánto tiempo llevas en él, y qué pretendes hacer en el futuro. ¿Tu producto puede crecer? ¿Existe espacio para el desarrollo? ¿Qué tipo de desarrollo se puede esperar? Puede que los inversores quieran saber más sobre la historia de tu empresa: ¿Acabas de adquirirlo y quieres relanzarlo, o empiezas desde cero?

    Subraya las medidas que vas a tomar para alcanzar las metas anuales que tengas previstas. Piénsalo detenidamente: no te infravalores, pero tampoco exageres lo que puedes llegar a conseguir. Si sigues el proceso SMART* no te equivocarás.

    Por último, explica cómo está establecido tu negocio en el ámbito legal, es decir, si eres un empresario individual, o si tu empresa es una Sociedad Anónima, Limitada, Cooperativa… Si crees que en el futuro la situación podría cambiar, también debes explicarlo.

    *Consejo: ¿No sabes lo que significa SMART? Familiarízate con el proceso aquí.

    Mercado y Marketing

    En esta sección debes explicar cómo piensas promocionar tu negocio. Describe tu estrategia de marketing y los canales que vas a emplear para llegar a tus clientes potenciales.

    ¿En qué situación se encuentra el mercado? Necesitas un conocimiento minucioso de tu mercado, con todos los datos sobre su tamaño, sus tendencias, y la posición que vas a tomar. ¿De qué forma va a encajar tu producto en el mercado? ¿Hay un nicho de mercado, o ya está dominado por una gran cantidad de compañías?

    Tienes que saber quiénes son tus clientes. Deja claro quiénes son y por qué va a atraerlos tu producto. Intenta dibujar un perfil de cliente con su género, edad, salario e intereses.

    Asegúrate de incluir información sobre tu estrategia de venta. ¿Ha mostrado alguien interés en la idea? ¿Cómo pretendes atraer a más personas? ¿Tienes un plan de precios? ¿Cómo vas a vender, de puerta en puerta, por teléfono, en una tienda, o por internet?

    Investiga a tu competencia e incluye toda la información que encuentres, desde la parcela de mercado que ocupan hasta sus debilidades y puntos fuertes, qué hacen y cómo lo hacen, cuánto cobran por sus productos, y cómo va a funcionar tu idea en comparación con ellos.

    Consejo: ¿No sabes cómo elaborar un perfil de cliente? Lee esta estupenda explicación y disipa todas tus dudas.

    Operaciones

    Esta sección de tu plan debe concentrarse en explicar en qué punto te encuentras, qué necesitas, cómo vas a gestionar la empresa, y cuáles son tus necesidades para funcionar en el día a día.

    Ofrece información sobre tu ubicación y explica el motivo para elegir ese lugar en particular. Si necesitas trasladarte, explica por qué. Incluye los detalles financieros de tu ubicación actual y de otras opciones potenciales. Este ejercicio te obligará a pensar en el futuro y no solamente en el presente.

    Después, elabora un listado con los materiales, suministros o equipamiento que utilizas en la actualidad o que necesitarás en el futuro, y explica de dónde los vas a obtener y para qué son necesarios.

    También debes ofrecer datos sobre tus sistemas de control o gestión: ¿Cómo piensas gestionar las existencias, la información de la empresa y los suministros? Analiza el método que hayas elegido incluyendo sus puntos débiles y las posibles mejoras que se podrían llevar a cabo.

    La mayoría de empresas están sujetas a cuestiones legales, así que es importante que destaques cualquier información relevante sobre seguridad. Si necesitas algún tipo de licencia, también debes incluir esta información. Puede sonar aburrido, pero es muy importante.

    Personal

    Las personas invierten en personas: tu equipo y tú sois una de las piezas más importantes de la empresa.
    Deja claro qué hace cada trabajador y promueve la credibilidad de tu equipo administrativo. Explica quién ostenta cada cargo y por qué son las personas adecuadas para su papel. Describe las habilidades de cada uno de los miembros del equipo y los éxitos en su haber, así como el motivo por el que opinas que estas habilidades y logros son relevantes para su puesto y para la empresa en general.

    Es recomendable asegurarse de subcontratar a profesionales que reúnan las habilidades que necesites y que no estén representadas por el equipo: explica con qué autónomos, abogados o contables vas a contar en el futuro, así como tus planes de contratación.

    También debes incluir información acerca de tus contactos en otras compañías, especialmente si son relevantes para tu actividad y pueden ser de ayuda.

    Contabilidad

    No todo el mundo tiene cabeza para los números, pero para llevar tu propia empresa es esencial entenderlos. Dentro de tu plan de empresa, la contabilidad debe constar de dos partes: los gastos de administración diarios y las previsiones de ventas, beneficios, pérdidas y cashflow.

    Tu previsión debe cubrir al menos 3 años y un máximo de 5, mostrando cuándo crees que habrás amortizado la inversión y cuándo empezarás a obtener beneficios.

    Es difícil tenerlo todo atado, pero es muy importante que tengas en cuenta todos los gastos, desde alquileres hasta facturas de gas, electricidad, agua e internet, salarios y suministros para el personal (como aperitivos, cerveza y galletas).

    Muestra tu flujo de ingresos y tus previsiones de ventas, beneficios y pérdidas. Anticipa cuestiones financieras, especialmente si utilizas algún material que podría subir de precio, y elabora un plan de contingencia. Intenta no apurar márgenes o mostrar cifras poco realistas: plantéate retos, pero asegúrate de que puedes cumplirlos. Como en todo examen de matemáticas, deja tus cuentas claras explicando cómo has llegado a esas previsiones.

    Incluye cualquier financiación que vayas a necesitar y cómo piensas conseguirla. Si estás buscando inversores, subraya lo que ellos pueden conseguir a cambio, la repartición actual de accionistas, y la justificación detrás de tus decisiones.

    Consejo: hemos encontrado este estupendo artículo sobre cómo elaborar un presupuesto empresarial.

    Redacción

    Es muy importante que tu plan esté bien escrito: pensar en todo es una tarea complicada, pero tus inversores se podrían echar atrás si no eres capaz de ofrecerles un documento bien redactado, sin faltas de ortografía, y revisado a conciencia.

    Por otro lado, tu plan no tiene por qué ser aburrido. Intenta encontrar el equilibrio para que sea serio e informativo, mostrando a la vez tu personalidad y tu pasión.

    No te compliques: siempre que puedas, utiliza una palabra en lugar de tres. Te recomendamos que evites un vocabulario muy técnico, es importante que todo el mundo lo pueda entender. Un buen truco para saber si tu plan es demasiado técnico es pedirle a amigos que lo lean y te digan lo que opinan.

    Si es posible, incluye representaciones visuales: a veces un mensaje se transmite mejor a través de gráficos y diagramas, en lugar de con tablas llenas de números. Incluye imágenes relevantes y deja bastante espacio en blanco: los textos densos son poco atractivos y difíciles de seguir.

    Utiliza un formato homogéneo a lo largo de todo el documento: fuente, sistema de paginación, tamaño de los encabezamientos, espaciado, y tu logo y marca. ¡No hace falta que reinventes la rueda!

    Finalmente, tienes que plantearte cómo vas a presentar el plan: ¿Será un documento de Word o una presentación de PowerPoint? ¿Puedes mezclar ambos formatos?

    Ahora que ya has asimilado algunos de nuestros consejos para escribir un plan de empresa, nos encantaría saber cuáles son tus trucos para escribir una proposición irrechazable. Comparte con nosotros tus mejores consejos para poner en marcha una empresa con el hashtag #MOOStartupKit.

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